Oración Para Restaurar la Compasión y el Temor Del Señor


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Señor, me arrepiento por mí y por todos los que en mi línea familiar no tuvieron compasión piadosa con otras personas.

Me arrepiento por mí y por mi línea familiar por ser impaciente o enojarme contigo Señor, y por culparte a Ti por nuestro sufrimiento y el sufrimiento de nuestros seres queridos.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de todos los actos falsos de compasión y todos los actos sustitutivos de compasión.

Por mí mismo y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por condenar y juzgar a los demás en vez de mostrar misericordia y compasión por ellos.

Por mí y por mi línea familiar, me arrepiento por todos aquellos que no prestaron atención a la voz de compasión del Señor sino que silenciaron los gritos de los que estaban enfermos, heridos, lastimados, o sufriendo.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por haber confundido la compasión con la debilidad. Perdono a los que han interpretado mi compasión como debilidad.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no mostrar compasión con personas doloridas. Perdono a los que no mostraron compasión conmigo cuando yo estaba sufriendo.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por haber aceptado cualquier autoridad impía que nos obligó a no tener misericordia ni compasión para con los demás.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no tener temor del Señor y hacer caso omiso de sus indicaciones de mostrar misericordia y compasión hacia el menor de sus hijos porque me era demasiado molesto, incómodo o costoso. Señor, perdóname por descartar voluntariamente tus palabras y contristar a tu Espíritu Santo.

Señor, por favor perdóname por no mostrar misericordia y compasión con los demás así como Tú has tenido misericordia y compasión conmigo.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de no admitir y reconocer que Tú ya has borrado nuestros pecados y las transgresiones de los demás a través de tu gran compasión.

Por mí y por mi línea familiar, renuncio y me arrepiento por rechazar a aquellos que no fueron sanados después de la oración. Yo renuncio y me arrepiento por creer la mentira de que a Dios no le importa cuando el dolor permanece, y otros no muestran misericordia y compasión.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por permitir estar atrapados en nuestro propio dolor o manera de pensar, y por no esperar actos de compasión y misericordia del Señor para
aquellos que sufren.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por ser impaciente y crítico. Me arrepiento por frustrarme y enojarme con los que no se sanan, y con aquellos que no buscan ser sanados sino que encuentran su identidad en sus problemas o enfermedades.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por abrazar la idea de que puedo ser justo por mis propias acciones. Me arrepiento también por el legalismo, por negar el temor del Señor y por no reconocer nuestra necesidad de compasión.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de no mostrar misericordia y compasión por estar convencido de que la enfermedad o la dolencia era un juicio enviado por Dios, que era por el bien de la persona y Dios estaba tratando de enseñarle algo.

Por mí y por mi línea familiar, me arrepiento de aceptar las enfermedades y aflicciones como la voluntad de Dios para nuestras vidas.

Por mí y por mi línea familiar me arrepiento y renuncio a la dureza de corazón, habiendo ignorado a los más necesitados. Señor, quítame el corazón de piedra, y dame un corazón de carne para que yo pueda sentir lo que sientes y ser un portador de tu corazón.

En cuanto a mí y a mi línea familiar yo renuncio y me arrepiento de amar nuestra propia comodidad, de tener una vida egoísta y descansada en vez de ser compasivos con los demás.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por creer que una salud excelente y una provisión abundante son signos de la bendición de Dios, y que el dolor y el sufrimiento son indicios de su alejamiento y desaprobación.

Yo renuncio y me arrepiento de pensar que el dolor y el sufrimiento pueden ser por culpa de las personas y tal vez una señal de que ni siquiera son salvas.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio al egoísmo, y me arrepiento por poner el dinero y el costo de cuidar a otros por encima de su curación y bienestar. Señor, por favor perdóname si me he detenido de ser caritativo porque no confiaba en que recibiría tu provisión en el momento oportuno.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de haber tenido miedo de abrir un espacio para la curación compasiva en la iglesia debido a que podría alterar el status quo.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de no mostrar compasión y evitar que otros la mostrasen. Me arrepiento por detener expresiones emocionales de compasión, actos de compasión, y por bloquear cualquier demostración de empatía.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no permitirnos a nosotros mismos hacernos vulnerables por medio de actos de compasión porque creíamos que eso perjudicaría nuestro estatus social en la iglesia.

Yo perdono a todos los que no mostraron interés y me dieron consejo en lugar de oración.

Yo perdono a todos aquellos que, en lugar de mostrar misericordia y compasión, querían vendernos CD, DVD, suplementos nutricionales y otros productos para mí y para mi familia cuando estábamos necesitados.

Yo perdono a todos aquellos que fueron egoístas y tacaños con sus recursos, compasión y misericordia en mi momento de necesidad.

Pido perdón por condenar y acusar a otros de falta de fe por haber continuado enfermos. Señor, perdóname por haberme puesto de acuerdo con el acusador de mis hermanos.

Decido perdonar a aquellos que no han escuchado mis suaves palabras cuando les he compartido acerca del corazón compasivo del Señor.

Ahora rechazo la mentira de que el sufrimiento de Job provenía de Dios.

Te pido Señor, que derribes los muros que he levantado que me impiden experimentar el dolor a mi alrededor y conocer tu corazón.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no creer ni confiar en que Tú, Dios, nos sacarías de los tiempos desérticos de nuestras vidas.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por rechazar, enterrar o poner en peligro nuestra identidad como el pueblo compasivo de Dios, y agentes de sanidad divina en la tierra.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de no estar dispuesto a continuar mostrando compasión por tiempo prolongado a quienes están profundamente heridos.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por preocuparme más por el decoro, los horarios y los programas, en vez de detenerme a ayudar a los necesitados.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de llevar cargas que no eran provenientes de tu compasión Señor, y de no devolverte a Ti las cargas de oración que nos diste. Me arrepiento y renuncio a llevar las cargas falsas y yugos pesados en lugar de tu yugo que es ligero y fácil.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por permitir que otros caminaran en su pecado sin establecer los límites piadosos y correctos como lo hizo Jesús, asumiendo el papel de “salvador” que solo Jesucristo puede tener.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por abrazar la creencia de que «debo consumirme» en compasión para el Señor. Me arrepiento por no tener tiempos de descanso después de ministrar y por no buscar al Señor para descansar y refrescarme.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por los que respondieron a la compasión asumiendo responsabilidades fuera de su esfera de autoridad.

Por mí y por los de mi línea generacional, yo renuncio y me arrepiento por abusar de las personas que tienen el don de misericordia y compasión hasta el punto de agotarlas.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento de ver y escuchar a través de los ojos y oídos naturales, y no a través de los ojos y oídos compasivos de Cristo.

Por mí y por los de mi línea generacional, yo renuncio y me arrepiento por despreciar la verdadera sabiduría y disciplina, y por haber endurecido nuestros corazones y abandonado el temor de Dios, que es el principio de la sabiduría.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no haber sido motivado por el amor de Cristo y por creer que los actos de misericordia eran un deber y una obligación que cumplir. Yo renuncio y me arrepiento de enseñar obligación y ley, en lugar de compasión y temor del Señor.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por ignorar el daño hecho a otros y por estar demasiado ocupado como para ser compasivo.

Por mí y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no ser misericordioso, justo y compasivo con los pobres, los débiles, los oprimidos, los desalentados y los rechazados. Te pido Señor, que me muestres a quién ministrar y cuándo. Señor, te pido que perfores mi corazón con tu amor, compasión, gracia y misericordia.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por dar diezmos y ofrendas y cumplir con mis obligaciones cristianas, careciendo del temor de Dios en los asuntos más importantes como lo son la santidad, el carácter, la rectitud, la justicia, la misericordia y la fidelidad.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por no guardar los mandamientos, estatutos y juicios que se nos han mandado. Señor, yo deseo temer tu nombre y te pido que me prosperes como tu siervo y me concedas la misericordia que necesito para poder llevar a cabo el trabajo que has preparado para mí.

Por mí mismo y por mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por recibir la misericordia del Señor sin extenderla a los demás.

Declaro que la misericordia y la compasión del Señor están con los que le temen y con los hijos de sus hijos.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, me arrepiento por aquellos que no optaron por aprender el temor del Señor. Decido deleitarme en el temor del Señor y tener más entendimiento, para poder operar en misericordia y compasión verdaderas.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por aquellos que aborrecieron el conocimiento verdadero13 que proviene del temor del Señor, y buscaron conocimiento, sabiduría y entendimiento falsos, provenientes de fuentes impuras.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por los que no temieron al Señor ni aborrecieron el mal, sino que practicaron la maldad, siendo orgullosos, prepotentes y perversos en su hablar.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por los que no anduvieron en integridad, sino que despreciaron al Señor caminando por caminos tortuosos. Me arrepiento por todos aquellos que no se apartaron del mal, sino que fueron necios, impulsivos e imprudentes.

En cuanto a mí y a mi línea familiar, yo renuncio y me arrepiento por los que tuvieron temor del hombre en lugar de temor de Dios, lo que los llevó a cautiverio de maldad.

Decido honrarte a Ti Dios, y ser como Daniel, que temía al Señor y no obedeció una ley injusta, confiándote a Ti su vida misma. Confío en que eres mi ayuda y mi escudo.

Decido ser como Sadrac, Mesac y Abed-nego, que temieron al Señor sobre el decreto del hombre, y no adoraron a un dios falso, sino que estuvieron dispuestos a morir en el horno de fuego. Sin embargo, confiaron en la capacidad de Dios para rescatarlos.

Elijo temerte a Ti Señor, seguir tus preceptos, y deleitarme en tus mandamientos.

Declaro que el que teme al Señor no endurecerá su corazón hacia aquellos que están necesitados.

Decido perseverar con entusiasmo en el temor del Señor.

Declaro que seré impulsado por Dios y no por la necesidad. Declaro que seré guiado por el temor del Señor y no por el temor del hombre.

Declaro que mi deleite está en el temor del Señor, y por lo tanto, confío en que el Señor me enseñará a ser compasivo.

Yo declaro que voy a tener compasión de los miembros de la iglesia tradicional conforme aprenden a caminar en el verdadero temor del Señor, conforme aprenden a reconocer y aceptar la manifestación de la misericordia y la compasión del Señor, y permiten a Dios ser Dios en Su Iglesia.

Declaro que yo me acercaré a Ti Señor, con un corazón contrito, una mente humilde y un corazón dispuesto para los perdidos.

Declaro que no voy a vivir cumpliendo las reglas para ser un cristiano, sino que viviré en el temor del Señor y en su compasión.

Declaro que el temor de Dios me impulsa a mostrar compasión hacia los demás. Señor, recibo tu gracia para amar a otros como Tú los amas. Recibo tu lluvia de misericordia para correr la carrera que tengo por delante.


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Las oraciones de Aslan’s Place se desarrollaron durante los estudios bíblicos, las sesiones de oración y por revelación.

Tenemos fe en que Dios nos lo ha proporcionado y los corroboramos con la Santa Palabra de Dios.

Estas oraciones no son una solución rápida. En cambio, son puntos de partida a medida que ejercitas tu libertad en Cristo. Prepárese para adaptar estas oraciones a medida que usted y aquellos con quienes ora escuchen al Espíritu Santo.